Cada comienzo de año, es una hermosa y grandiosa oportunidad de hacer, de cambiar, de mejorar en algo. Y, después de mi deseo de que gocen de mucha salud para este 2021, le sigue mi más profundo anhelo de que su año esté lleno de bienestar financiero.

Porque parecería mentira o exageración, pero nuestros problemas económicos nos dañan más de lo que creemos, e incluso, pueden afectar nuestra salud.

Últimamente está de moda el poner atención al estrés, seguramente habrán escuchando el síndrome de burnout, que se presenta por desgaste profesional o agotamiento ocupacional, el cual de acuerdo con la OCDE, el 43% de los mexicanos lo padecen. Hay cifras que señalan incluso que, de los 75 mil fallecimientos por infarto que se registraron en el 2017, al menos el 30% se relacionaron con este tipo de estrés.

Y justo por eso, en octubre del 2019 entró en vigor la norma de la STPS que exige a las empresas atender factores de riesgo psicosociales que padezca su personal, como la ansiedad, el estrés laboral y desequilibrio de sueño, a través de la NOM 035, sin duda, una acción acertada.

Pero ¿han escuchado específicamente del estrés financiero? Es un tipo de padecimiento que genera tensión nerviosa, preocupación y ansiedad.  Es un mal que nos afecta mentalmente, y que incluso impacta en la productividad laboral, pero aún más importante, puede dañar nuestra salud.

Las estadísticas señalan que una persona en México puede pasar alrededor de 13 horas al mes pensando en sus problemas económicos. ¿Imaginen el desgaste de estar dándole vueltas a nuestros asuntos de dinero sin llegar a ningún lado?

¿Cómo saber si padecemos de este tipo de estrés? De acuerdo con la Condusef  algunas señales son la falta de concentración; ansiedad y tensión nerviosa; inseguridad financiera; baja productividad; ausentismo laboral, entre otras cosas.

Por ello, es importante que hagamos conciencia de nuestro manejo del dinero, que planeemos, que fomentemos nuestra propia educación financiera para que aprendamos a manejar de manera eficiente nuestros recursos.

Y es que a veces nos dejamos llevar por la emoción y no pensamos en el mañana.  

Y no estoy diciendo que no podamos darnos un gusto, regalar algo a nuestros seres queridos, o disfrutar con nuestros amigos, estoy diciendo que seamos cuidadosos, planeemos los gastos y destinemos un porcentaje al ahorro.

Así que este 2021 uno de nuestros grandes propósitos puede ser precisamente mantener nuestras finanzas en orden, en pro de nuestra tranquilidad y bienestar físico y mental. Si es necesario aprender más al respecto, como saber elaborar un presupuesto, cómo ahorrar o de qué manera invertir, anotémoslo en la lista de nuestros logros a alcanzar. Recuerda que la educación financiera nos evitará dolores de cabeza y vivir la angustia de no llegar con dinero a fin de la quincena; tener problemas de sobre endeudamiento; no poder ahorrar o tener la necesidad de recortar gastos.

Por: Lucy Quiroga